¿Cómo es la memoria humana? ¿Qué se queda en el fondo de nuestra mente como posos de café en la taza? Recuerdos, sensaciones, un color, un ademán u olor, solo son pinceladas de la realidad, pero es en lo que se queda muchas veces. No recordamos la historia completa, como no recordamos cada detalle de un sueño, solo recordamos que pudo ser bueno, malo o terrorífico. Así me pasa con varios libros. Si no escribo sobre ellos en el momento de leerlos o inmediatamente después de terminarlos, se me escapan los detalles, se difuminan los personajes y al final queda solo la sombra de lo que pude experimentar en el transcurso de la lectura, sin poder transmitir su esencia real.
En estos casos acudo de nuevo al libro ya leído y lo releo, buscando o redescubriendo, tratando de recordar lo que me encandiló la primera vez.
Es como con el amor, a veces hay que volver la mirada atrás y releer, recordar.
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