Harper Lee: Matar a un ruiseñor 

¿Cómo puede ser que valores tan básicos como igualdad, respeto o libertad no hayan podido ser vistos o entendidos en su más pura esencia desde que el hombre existe en la faz de la Tierra? 

Son conceptos quizás demasiado ambiguos, dependiendo quién los pide y quién los dictamina. Así fue posible la esclavitud, y aún lo es el racismo, el machismo, sexismo, homofobia y todos los ismos y fobias que puedan existir y ser inventados por el hombre. Son invenciones según la conveniencia de unos u otros, de seres sin conciencia social y sin escrúpulos de condenar a otros (que no sean los suyos propios, claro) a una vida limitada desde el nivel más elemental de su existencia. 

Siempre había seres humanos, y en este caso subrayo la palabra humano como raíz de humanidad, de lo positivo y benigno que tenemos, que intentaron defender estos tres conceptos del que deberíamos disfrutar todos los seres vivos. Atticus Finch es uno de estos defensores de lo correcto y de los valores universales que deberían prevalecer ante cualquier opinión. Es abogado de Maycomb, en el condado del mismo nombre, en el sur de Estados Unidos, transcurriendo los acontecimientos de la novela en los años 30 del siglo pasado. 

Aunque el hecho principal de la novela puede parecer la defensa de un trabajador negro, Tom Robinson, ante la denuncia de los Ewett que lo acusan de violación, el libro de Harper Lee es un compendio sobre la bondad y la maldad que hay en cada uno y cómo las circunstancias pueden sacar lo mejor o lo peor de cada uno.   

Conocemos la historia de Maycomb a través de los ojos de una niña, Scout, de 6 años que contando las travesuras que hace junto a su hermano Jem, de 10 años y su amigo Dill que pasa los veranos en la ciudad, nos presenta todos y cada uno de los habitantes de Maycomb, sus costumbres y posturas más o menos arraigadas en la historia esclavista, clasista y provinciana de siglos anteriores. 

Todos juzgamos a los demás por lo que vemos de ellos, una parte mínima y limitada en el tiempo y en el espacio. Pero el punto de vista infantil da una libertad ingeniosa para tratar estos temas con la mayor naturalidad y cercanía posible, cuestionando las injusticias sociales y racistas que cometen los adultos. 

No es de extrañar que Harper Lee haya obtenido el Premio Pulitzer por la que hasta el 2015 haya sido su única novela publicada. 

En 1962 se ha estrenado la película homónima, protagonizada por Gregory Peck en el papel de Atticus Finch, ganadora de 3 estatuillas de los Premios Oscar de los 10 a los que estaba nominada. 

Recomiendo también la adaptación de este libro en su edición de novela gráfica, ilustrada por Fred Fordham y editada por Random Comics en el 2018, de gran belleza visual, añadida a la belleza literaria de la obra original. 

Otra obra de Harper Lee: Ve y pon un centinela (Go, Set a Watchman), del año 2015. 

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