Joël Dicker: La verdad sobre el caso Harry Quebert

¿Lo olvidé o lo aparté conscientemente en un rincón de mi memoria, como a un niño desobediente que tiene que reflexionar sobre lo que hizo mal? ¿Por qué no escribí enseguida? Curioso, al menos curioso…

¿Quizás no lo haya considerado lo suficientemente interesante o impactante como para mencionarlo, describirlo u opinar sobre él? ¿Él o ella? Él: el libro, y ella: la novela. ¿De quién? De Harry Quebert, Marcus Goldman y Joël Dicker. La verdadera historia de Harry Quebert, un escritor y profesor universitario retirado, cuyo destino se entrelaza con el de su ex-alumno y joven promesa de la literatura norteamericana, Marcus Goldman, que nos puede dar pistas de las vivencias del propio autor, Joël Dicker.

El comienzo es de novela negra, con la llamada de una vecina de Aurora, pequeña ciudad de New Hampshire, Estados Unidos, sobre una chica joven que se ve perseguida por un hombre y que después desaparece, el 30 de agosto de 1975. Buen comienzo, invita a seguir adelante y averiguar qué ha pasado. Desde allí la novela va saltando entre el pasado y el presente del 2008, con varias referencias de historias entremezcladas de los protagonistas y otros personajes que los rodean, para construir un puzzle cada vez más estrambótico, no falto de intrigas, deseo, e incluso demencia, descubierta a partir de la página 600.

Según estoy digiriendo el caso de Harry Quebert, más me lleno de sensaciones encontradas. De un lado me debería gustar, construye unos personajes palpables, las historias nos representan los sueños y fracasos de cada uno, la ambientación es acertada, pero hay algo que no me cuadra, como si me faltara una pieza del puzzle que iluminaría esta oscuridad que siento y que me desconcierta.

Para thriller, demasiado blandengue, mezclado con una historia de amor ñoña entre Harry Quebert y Nola, la niña de 15 años desaparecida en 1975, que Dicker utiliza de columna vertebral durante todo el desarrollo de la novela. Mezcla de intenciones de varios géneros y un buen marketing, como el usado en el mismo libro por el editor Roy Barnaski, parece crear la pócima secreta, una receta perfecta para vender. La novela ha dado lugar incluso a una miniserie, protagonizada por Patrick Dempsey, en el papel de Harry Quebert, copia exacta del libro que me transmite las mismas sensaciones de ñoñería, y falta de empuje que he tenido durante la lectura. Aburre en las historias de amor para después acelerar en las últimas 200 páginas, creando personajes y patologías psiquiátricas que desvalidan las 600 páginas anteriores.

Quizás algo se me escape. A Dicker lo han considerado digno sucesor de Larsson y de su Millenium, siendo uno de los mayores descubrimientos literarios del 2012.

Cada uno que juzgue según sus preferencias y gustos, pero en mi memoria quedará difuminada y olvidada en tres, dos, uno…ya.

Otras obras de Joël Dicker: El tigre (2005), Los últimos días de nuestros padres (2010/2012), El libro de los Baltimore (2015), La desaparición de Stephanie Mailer (2018) y El enigma de la habitación 622 (2020).

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