¿Qué nos aportan los libros? Vivencias nuevas, historias desconocidas, una enseñanza que nos cala o que incluso nos puede servir de ejemplo para nuestras propias vidas. ¿Qué me ha aportado este libro de Boris Izaguirre, finalista del Premio Planeta del 2007?
¿Quizás pretenda ser un ejemplo de tesón, perseverancia y buen hacer incluso en las circunstancias más perversas? No me queda claro. La novela empieza con la historia de dos hermanas, engancha este comienzo de luces y sombras, que va a acompañar toda la historia, donde una siempre recibe más y la otra se la tiene que ganar todo, cariño, respeto y prestigio, a base de palos que le va dando la vida.
Presenta una sociedad venezolana de «alto standing» a través de las vicisitudes políticas de los años 40 y 50, desde la muerte del dictador Juan Vicente Gómez en 1935 y la consecuencia de este cambio en la vida de los personajes de Villa Diamante.
Hay muchos temas interesantes mezclados en la novela: la situación política venezolana de la época, la Segunda Guerra Mundial vista desde Venezuela, la transexualidad, la arquitectura moderna a través de uno de sus protagonistas, Gio Ponti y su revista Domus, entre otros. La vida del personaje principal, Ana Elisa y los acontecimientos principales que marcan su destino sirven de hilo conductor para toda la historia. Izaguirre nos enfrenta a situaciones adversas para hacernos preguntas sobre la honestidad y fidelidad a los demás y a uno mismo.
La novela presenta altibajos, que pueden desalentar al lector a seguir adelante, además de presentar sólo una parte de la sociedad, dejando la sensación de una novela pija. No encuentro otra palabra que defina mejor la sensación que me queda después de leer esta novela de Izaguirre, donde la mayor parte de la novela transmite pretensión de lujo y preocupación por lo superficial, que puede ser intencionada, pero que al mismo tiempo disminuye su interés.
Hay algo que falta, algo que no me convence e incluso algo que aburre a partir de la mitad de la historia. ¿Demasiado honesta?
Hablando de honestidad, para conocer mejor a Boris Izaguirre, recomiendo su novela autobiográfica, Tiempo de tormentas.