Eloy Moreno: Invisible

¿Estamos todos solos? ¿Nos sentimos todos solos de alguna manera? Siempre he pensado que la mayor soledad es sentirse solo entre mucha gente. Porque no es lo mismo estar solo que sentirse solo. Estar solo es una condición incluso necesaria en muchos momentos, pero el sentimiento negativo de soledad, de abandono, es diferente.

Si a esta soledad emocional se le añade una gotita de desprecio o incluso maltrato de otros, el cóctel puede convertirse en explosivo e incluso mortal…

Esta es la historia de un niño, un niño que se siente solo ante el maltrato de unos compañeros, pero cuya soledad se acentúa principalmente por la indiferencia de los que le rodean. Familia, amigos, profesores…parece que nadie se percata de la necesidad emocional de este niño, cuyo problema puede parecer insignificante para los demás, ocupados con otros menesteres de sus propias vidas, pero que para el protagonista de Invisible se convierte cada vez más en un impedimento para vivir.

¿Quién tiene más culpa, el que maltrata o el que gira la cabeza para no enfrentarse con una realidad incómoda? Cuestiones difíciles que nos convierten a todos en cómplices y culpables. Esta es la conclusión final de la profesora que entiende la situación del niño, por las propias vivencias de su juventud, le sigue y protege en la medida que puede, pero de lejos.

Es una conclusión de culpa, pero ¿es realmente ésa la conclusión a la que tenemos que llegar? ¿Autoflagelarnos y sentirnos mal por no estar atentos a los demás? Como madre ya me siento en muchas ocasiones bastante culpable por no hacer todo como es debido, como está descrito en los libros de autoayuda de cómo atender mejor a nuestros hijos. Siendo padres, nos afectan más las historias que narran maltratos a niños, menores o mayores, porque nos tocan en lo más profundo de nuestro ser, en los que más queremos proteger. Y aún así, somos los primeros que cometemos errores garrafales que nos gustaría borrar para siempre.

Pero ni borrar ni culparnos es la solución, es aprender y enseñar, comunicar y acompañar. Y aún así no podemos criar a nuestros hijos entre algodones, porque esa no es la vida real, no son las condiciones que van a encontrar cuando salgan del hogar familiar. Podemos criar a nuestros hijos para ser fuertes, seguros, autosuficientes y empáticos, para poder encarar a cualquier monstruo en el futuro desde la seguridad de su propio ser y evitando así convertirse en un maltratado.

Otros libros de Eloy Moreno: El bolígrafo de gel verde (2011), Lo que encontré bajo el sofá (2013), Cuentos para entender el mundo (2015), El Regalo (2015), Cuentos para entender el mundo 2 (2016), Cuentos para entender el mundo 3 (2018), Tierra (2019), Juntos (2021), Diferente (2021) y Lo quiero todo (2021).

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