José Saramago: La viuda

Hay fechas que son más memorables que otras, no tanto por su contenido histórico, que también, sino por el significado que cada uno le pueda otorgar. Evidentemente el año de nacimiento, tanto de uno mismo como de nuestros seres queridos, se queda grabado en la memoria y relacionamos esta fecha con algo positivo, agradable y casi mágico.

En mi caso, uno de estos números al que atribuyo un significado especial es 1947, año de nacimiento de mi madre, 30 años anterior al mío propio. Fecha fácil de recordar, y que me lleva a atribuir un contenido diferente a los acontecimientos que hayan podido pasar este mismo año.

Saramago tenía 24 años en 1947, nació su hija Violante y se editó su primera obra literaria bajo el título de Terra do pecado. El autor nunca se sintió identificado con este título, que según su editor era más comerciable. La edición española de Alfaguara del 2021 hace justicia a Saramago, devolviendo el título original a su obra: La viuda.

Toda la obra se basa en condiciones contradictorias, opuestas en sus cimientos de las creencias sociales de principios del siglo XX, representando una mujer sola y viuda que se encuentra entre lo tradicional y lo moderno, lo socialmente aceptable y su propia naturaleza. Una viuda joven con dos niños pequeños que debe llorar y desfallecer ante la muerte prematura de su pareja, contrapuesta a la visión moderna de una mujer libre de ataduras, como si eso fuera posible…

Prejuicio provinciano que huele a rancio y que sin embrago, nos acompaña aún en los rincones menos esperados de nuestra realidad…la física, no la virtual que lo deforma todo. Realidad decimonónica en el siglo XXI, modernidad aparente de hace 100 años.

Fogosidad y viudedad no casan bien. ¿Quién define estas reglas sociales de lo correcto y lo pecaminoso? ¿Por qué nos interesa más lo que digan, piensen u opinen los demás? Nos hacemos estas preguntas desde la comodidad e inconsciencia urbanita, donde entre millones es fácil de elegir, ir por libre y opinar sobre la mirada estrecha de los demás. Sin embargo, ¿qué parte de la población es urbanita? Qué fácil es criticar sin entender la realidad de los demás. Solo vemos la realidad virtual y así queda la información y nuestro mundo: desvirtuados.

La viuda, a primera vista más sencilla que las novelas posteriores de Saramago, demuestra una capacidad de empatía hacia las mujeres, nada común en un hombre de 24 años. Convierte la sexualidad y el deseo de una mujer viuda en el leitmotiv de la novela, donde el comportamiento de los demás personajes dependen de la atracción o rechazo de esta sexualidad y sensualidad natas y cuyos propios deseos hacia ella se mezclan con sentimientos de culpa, amor y rechazo.

Para terminar con algún dato más sobre la casualidad de los números: Saramago nació el mismo año que mi abuela paterna, en 1922 y falleció 8 días después de mi padre, el 18 de junio del 2010, fecha por desgracia también fácil de recordar en mi caso…

La viuda fue publicada por Alfaguara en 2021, traducción de Antonio Sáez Delgado.

Otras obras destacadas de José Saramago (enumero solo algunos de la larga lista de títulos del lusitano que se pueden encontrar en todas las bibliotecas y librerías en variadas ediciones): Memorial del convento (1982), El año de la muerte de Ricardo Reis (1984), primera obra que leí de Saramago y que me encandiló para seguir buscando sus obras, Ensayo sobre la ceguera (1995), Todos los nombres (1997), El hombre duplicado (2002), Ensayo sobre la lucidez (2004) y Caín (2009).

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